Adiós cuervo ingenuo
No era, evidentemente, un artista de masas, ni falta que le hacía.
Era Javier Krahe un cantautor de culto, indómito y que rehuía la rima fácil y las melodías de los tonos menores para "comprometerse" radicalmente en la defensa de sus ideas.
"En 1986, TVE censura su canción Cuervo ingenuo (sátira de la ambigüedad ideológica del PSOE), que iba a emitirse como parte de un concierto de Joaquín Sabina." (Wikipedia)
Han pasado ya casi 30 años y la realidad de nuestro país no ha cambiado mucho pues cuando alguien se compromete con unas ideas y ha de criticar las actitudes interesadas de algunos colectivos u organizaciones, enseguida surgen los "tics" autoritarios que se creían desterrados hace ya muchos años; la censura.
Al igual que ocurría en los 80, y sobretodo cuando ponemos en evidencia comportamientos poco éticos o inmorales, la única respuesta de los aludidos es intentar pisotear la libertad intentando con ello defender sus privilegios y prebendas.
Javier Krahe fue siempre fiel a su independencia y su ética, y con estos mimbres construyó una vida admirable, única y coherente.
La ética ha de guiar nuestras acciones, sobretodo si estas han de servir al bien común, y si los intereses particulares interfieren este planteamiento desembocaremos irremediablemente en actitudes autoritarias, egoístas o en el mejor de los casos clientelares, intentando convertir a nuestro vecinos y amigos en cómplices de nuestra inmoralidad. Esta forma de proceder es la que quiebra la autoestima de los pueblos y derrota al sistema democrático.
Pero bueno, estamos aquí despidiendo a una gran persona, una persona a la que nunca le ofrecieron "un carguito" porque estaba muy por encima de las miserias de ese tipo de gentes.
Ha sido un placer haberte seguido desde aquellos años de "La Mandrágora", junto a Sabina y Alberto Perez, hasta tus últimos días.
Descansa en paz tocayo. Por Manitú.