El lugar de mis sueños
Acompáñame en mis sueños, no me dejes soñar en soledad –esos sueños– en donde el baile de luces y sombras del universo pierde el sentido.
En donde cada corazón, –cada latido– sea trascendental, acogedor, imprescindible.
Acompáñame en mis sueños, donde un susurro compartido se convierte en la antesala del paraíso y donde el tiempo no es más que un mal augurio, nunca una realidad.
Acompáñame en mis sueños, donde nunca consigue asomar la rutina.
Los sueños –nuestros sueños– si son compartidos, se transformarán en una nueva realidad, un nuevo destino, una nueva aventura.
Acompáñame en mis sueños, esos que –bajo el manto de la realidad– se convierten en verdad, en momentos únicos y compartidos.
La vida es sueño y los sueños se convierten en realidad si conseguimos sincronizar nuestros corazones, si conseguimos que cada pensamiento sea posible, si conseguimos que la magia del amor nos alcance.
Soñemos una realidad, tejamos una vida, compartamos un sentimiento.
Si te vas,…
La magia de un extremeño excepcional