Desesperación

Se llama desesperación a la pérdida total de la esperanza y también a la cólera, despecho o enojo.

La desesperación es difícil de sobrellevar sobretodo cuando uno se centra en si mismo.

Los efectos de la desesperación son la desmotivación, el aislamiento, el cansancio, el pesimismo y la ansiedad.

Hay mucho desesperado últimamente por nuestra ciudad por haber perdido el control de su medio de vida: la política.

En estos últimos meses viendo que las rastreras maniobras de desestabilización no dan el fruto esperado se ha agudizado su desesperación que ya comienza a tornar en cólera, ira y despecho.

La ira, según el diccionario de María Moliner es, un enfado muy violento, en que se pierde el dominio sobre sí mismo y se cometen agresiones de palabra o de obra.

Y esto es lo que está ocurriendo ya en el discurrir político de Puerto del Rosario.

Disfrutamos de la oposición más violenta –emocionalmente– en décadas y que no consigue centrarse en ayudar a convivir a este pueblo en paz y armonía.

Por contra se han instalado en la crispación mas absoluta, tergiversando cualquier noticia –cuando no mintiendo descaradamente– e intentando trasladar a la ciudadanía una sensación de caos diariamente, dando la impresión de que realmente no viven en esta ciudad.

Están enojados y despechados porque consideran desde hace ya mucho tiempo que este municipio es su cortijo particular y no soportan que se den pasos para modernizar y dotar a la ciudad de nuevas infraestructuras.

Cuando se compara lo que se ha conseguido en solamente dos años de gestión con los últimos veinte años de desidia de ATI-CC se entiende mejor porque están desesperados, despechados y encolerizados.

Está quedando meridianamente claro que vegetar en la poltrona durante veinte años no ha sido una buena idea para los chicos de ATI-CC.

Los tragicómicos intentos –día tras día– de censura en el Ayuntamiento de Puerto del Rosario fracasan una y otra vez porque no se basan en ningún tipo de proyecto de ciudad que presenten para su desarrollo sino solamente en un cúmulo de intereses personales, de egos desmedidos y rentabilidades dinerarias éticamente reprochables.

Sigan desesperándose un poco más pero si admiten un consejo de un simple ciudadano deberían “jubilar” ya a algunos de esos dinosaurios políticos que les han traído hasta aquí o acabarán desapareciendo.

P.D.: Para Fuerteventura la desaparición de ATI-CC del panorama político sería una bendición.

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Una vieja ambición