Mi persona favorita
No me lo esperaba, no estaba en ninguno de mis planes, sin embargo las casualidades ¿existen?
Y en algún momento indeterminado irrumpió de la nada, –o fue el destino– el caso es que se abrió paso hasta mi un dulce sentimiento, una emoción al comprobar que –de entre la multitud– podía señalar a alguien como mi persona favorita.
Esa que te ilumina la vida con su mera presencia, su forma de ser, su cariño y que establece una especial conexión inspiradora y motivadora.
Tu persona favorita –porque tu también tienes una– presenta una mezcla explosiva de bondad, inteligencia y fortaleza que la hará destacar en cualquier situación, en cualquier circunstancia.
Y no importa el escenario, siempre encontrará la manera de seguir adelante sin perder nunca la esperanza.
Su resistencia es impactante y te enseña a seguir en la lucha ante los altibajos que se te presentarán en tu vida.
La generosidad es otra de sus especialidades, su disposición a ayudar es legendaria, siempre esta ahí sin esperar nada a cambio.
Te escucha, intenta comprenderte, y si fuese necesario calzaría tus zapatos para compartir –y así comprender– tus sentimientos y frustraciones.
Puede contagiarte en un momento con su humor, y con una sola palabra, con una de sus miradas conseguir que el peor de tus momentos aligere su carga.
Te recordará con su risa –o con su traviesa sonrisa– que la vida no siempre ha de tomarse tan en serio y que en esos pequeños detalles –que a veces se nos pasan inadvertidos– está la verdadera felicidad
Definitivamente mi persona favorita es alguien que me llena de amor, de alegría y no deja de enseñarme cada día.
Su especial manera de ser me inspira a ser más fuerte, más compasivo y –sobretodo– más agradecido con la vida.
Debe uno estar atento pues –a veces– surgen de la nada en un breve instante y si no las atrapas quizá no se vuelvan a mostrar.
No importa el tiempo o la distancia, su impacto en mi corazón –en tu corazón– será eterno.