Acariciar

Transmitir amor, comprensión y ternura sin necesidad de tocar con las manos parece estar fuera de nuestro alcance.

Acariciar con el alma –me gusta así– es una forma de conexión profunda, auténtica y sincera.

Se trata de una caricia invisible y la percibimos en esa mirada cómplice, en la suavidad de las palabras que elegimos, en el tono de nuestra voz, pero sobretodo en los silencios compartidos, esos que solamente la empatía y el respeto pueden lograr.

En nuestro mundo en el que las prisas y el ajetreo continuo nos apartan de todo y de todos, acariciar con el alma significa esta ahí para alguien, estar ahí de verdad.

Puede ser algo increíble pero una mirada dulce, una sonrisa sincera, un gesto de apoyo, la seguridad que proyectamos sobre alguien solamente con nuestra mera presencia es más efectivo que un abrazo físico.

Necesitamos que nos escuchen con paciencia, que nos hagan sentir que nuestras emociones son válidas, que nos miren a los ojos sinceramente.

Acariciar con el alma es dar tiempo, atención y amor sin esperar nada a cambio.

También es saber elegir las palabras adecuadas para transmitir amor y comprensión.

Hay pequeños detalles que pueden significar un mundo para alguien.

Un mensaje inesperado que se interesa por cómo estás puede significar la diferencia entre un día monótono y rutinario o una alegre mañana porque ese ¿cómo estás? supone que alguien se ha acordado de ti, alguien ha dispuesto de un par de minutos para acariciarte con su alma, para decir “te quiero”, “me importas”.

Estas personas dejan huella, con su simple presencia logran transmitirte paz y cuando se dirigen a ti –con su forma de hablar– te hacen sentirte seguro.

En momentos de intenso dolor no necesitamos consejos o soluciones, solamente la sensación de que no estás solo.

Las relaciones más profundas no se construyen solo con el cuerpo, sino con nuestra entrega emocional, con nuestra capacidad de ver a esa persona en su esencia y con la voluntad de compartir lo mejor de nosotros sin esperar nada a cambio.

Acariciar con el alma es la manifestación más pura del amor en su forma más auténtica y eterna.

Acariciar con el alma es un arte que todos podemos practicar.

Es un regalo sin coste alguno, pero que puede transformar la vida de quienes nos rodean.

Es una forma de decir “te quiero” sin palabras y de demostrar que el amor verdadero no conoce límites.

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